Coronada con la medalla de Extremadura

El mundo de la lírica extremeña debe sentirse satisfecho, al menos un servidor, por la concesión de la Medalla de Extremadura a María Coronada Herrera , con la que tuve el privilegio de trabajar vocalmente hace algunos años en unas jornadas en Calamonte. María es, además de una gran artista, una estupenda persona: cariñosa, amable y cercana. Todo esto lo pude comprobar en aquellas maravillosas jornadas en las que me enseñaba a vocalizar, a respirar y a cantar como ella lo hacía en sus mejores tiempos, llevando el nombre de Extremadura por todo el mundo. Lástima que otro excelentente cantante, tío del párroco de Guadalupe, el tenor Francisco Ortiz, con una envidiable trayectoria internacional, no se haya dedicado más a esta tierra, como hizo Coronada o el propio Esteban Sánchez, dejando importantes proyectos atrás para volver al terruño, todo ello en su mejor momento artístico, cuando podían haber triunfado en cualquier lugar de mayor rango musical. Ese es el mérito de esta mujer y de l...