Coronada con la medalla de Extremadura



El mundo de la lírica extremeña debe sentirse satisfecho, al menos un servidor, por la concesión de la Medalla de Extremadura a María Coronada Herrera, con la que tuve el privilegio de trabajar vocalmente hace algunos años en unas jornadas en Calamonte. María es, además de una gran artista, una estupenda persona: cariñosa, amable y cercana. Todo esto lo pude comprobar en aquellas maravillosas jornadas en las que me enseñaba a vocalizar, a respirar y a cantar como ella lo hacía en sus mejores tiempos, llevando el nombre de Extremadura por todo el mundo. Lástima que otro excelentente cantante, tío del párroco de Guadalupe, el tenor Francisco Ortiz, con una envidiable trayectoria internacional, no se haya dedicado más a esta tierra, como hizo Coronada o el propio Esteban Sánchez, dejando importantes proyectos atrás para volver al terruño, todo ello en su mejor momento artístico, cuando podían haber triunfado en cualquier lugar de mayor rango musical.

Ese es el mérito de esta mujer y de los otros reconocimientos otorgados hoy en el Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura, que tienen el privilegio o la fortuna de ser profetas en su tierra. Nada fácil.

Mis felicitaciones a todos, pero especialmente a este guapísima cantante, de más de 60 años, con la que tuve la suerte de aprender muchas cosas.

¿No es esta medalla más merecida que otras que le han precedido en el mundo de la música?Quién sabe si ha habido quejas tan importantes que han hecho rectificar a tiempo a quienes tienen la potestad para ello, y no lo digo por el Presidente de la Junta de Extremadura, que al fin y al cabo es una opinión más.

1 comentarios :

Rosario dijo...

Mis felicitaciones
Un besito Rosa