Fin de año
Se acerca el final de este año 2009 y es costumbre entre las personas -a diferentes niveles y en casi todos los ámbitos- realizar balance de lo acontecido, como si eso nos ayudase de alguna manera a emprender con mayor energía y fortaleza los doce meses que nos restan para volver a analizar este tradicional bagaje que cada cual arrastra . Hacemos nuevos o quizás los mismos propósitos de siempre, y hay algo que es inevitable y que a veces lo obviamos: Cada año que pasa nos vamos haciendo mayores. Soy de la opinión que no hay años buenos o malos, puesto que en este periodo de nuestra vida de 365 días, aunque a veces nos marquen profundamente determinados acontecimientos -mejores o peores- siempre suele haber un mayor peso de algún hecho que a buen seguro nos afecte de manera emocional o psicológica, y ello sirva para que al final nos inclinemos hacia un calificativo u otro a la hora de valorar estos periplos de vida, convertido en referencia obligada del tiempo para toda la humanidad,...