La historia interminable

Se acerca la recolección de la castaña en La Puebla, el apaño que llaman en la Sierra de Huelva. Y con ella comienzan a llegar a Las Villuercas mercaderes de la Península e incluso de Francia o de Italia. Cada año los/as agricultores/as se afanan en recoger con esmero y no poco esfuerzo el preciado fruto (tradicionalmente de los más cotizados)sin saber el destino que finalmente tenga y cada año se repite la vieja historia, esa que habla de infidelidades, de engaños y de desesperación. Infidelidad al movimiento cooperativo que más que fortalecerse se debilita cuando -en el mejor de los casos- al patio de la cooperativa llega aquel género que no ha sido colocado a ese intermediario (el mejor postor) que nos ha ofrecido eso de "producto a un lado y perras a otro". Engaños al agricultor que cada campaña acaba renegando de la cooperativa y del precio que alcanza su producto cuando visita las grandes superficies para contemplar la diferencia abismal de precio. Desesperación porque...