Adulterar el lenguaje

Hoy leyendo el muro de Facebook de alguien cercano que hablaba sobre el descuido de la ortografía en la nueva sociedad digital en la que estamos plenamente integrados, no puedo por menos que ratificar esa opinión y de paso, realizar un llamamiento a quien corresponda (todos tenemos algo que aportar) sobre el mal uso de las palabras y sobre todo por los errores garrafales que se cometen a la hora de escribir en cualquiera de los medios tecnológicos que hoy día sustituyen al papel y bolígrafo.

Comentarios y post en blogs, redes sociales, chats, foros y otros espacios digitales, suelen estar plagados de faltas de ortografía de todo tipo que en mi opinión no benefician en absoluto a la lengua, especialmente porque parece que al final todo vale y acabamos aceptando todo, con la pérdida de identidad linguística y de nivel cultural que ello trae consigo. Es posible que la inmediatez provoque este tipo de situaciones, pero tampoco cuesta mucho repasar antes de darle al botoncito de enviar, de comentar, de publicar... incluso hacer uso de los correctores ortográficos.

Ni que decir tiene que estamos ante una nueva forma de lenguaje escrito, especialmente el usado en los dispositivos móviles, con un lenguaje novedoso en el que especialmente las generaciones más jóvenes se desenvuelven con soltura y que comprenden a la perfección. Se trata sin duda de un nuevo léxico con nuevas fórmulas y nuevas palabras (fragmentos más o menos extensos de las originales) con las que la comunicación fluye como pez en el agua.

Yo ya paso de los cuarenta y es posible que esté en otra onda. Mi educación y la de la gente de mi generación e incluso otras cercanas (por encima y por debajo) nos ha dotado de algunas herramientas y de algunos conocimientos que nos imprimen cierta resistencia a los cambios linguísticos, a la transformación adulterada del lenguaje y a cualquier tipo de alteración del mismo, especialmente en lo que se refiere al escrito.

No se trata solo de comunicar, de transmitir, de compartir... Se trata -y así lo entiendo yo- de interactuar de manera virtual y de enseñar algo de uno mismo, porque no olvidemos que de todo lo que aquí se escribe queda resto. Por eso, debemos cuidar este aspecto al máximo, y si por algún motivo somos conscientes de nuestros errores (todos los cometemos) procuremos corregirlos, enmendarlos y sobre todo reconocerlos. "Rectificar es de sabios" y eso en la red, por mucho que haya quien no lo vea o no lo acepte, tiene mucho valor.

Os puedo asegurar que no hay cosa que más me ruboriza que me digan que he escrito una palabra mal. En alguna ocasión me lo han comentado y automáticamente lo he corregido. Suelo tener como favorito en mi navegador el Diccionario de la Lengua Española y en casa un volumen del mismo.

Me gustaría conocer vuestra opinión al respecto.

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