Fortalecer la democracia

Todo está evolucionando en este mundo globalizado a una velocidad de vértigo.Uno de los retos más apasionantes a los que se enfrentan las sociedades democráticas actuales -y por tanto la clase política que tiene la responsabilidad de los gobiernos- es el paso hacia la denominada "democracia participativa" que permite una organización social para la resolución de necesidades de interés general o común, y que permite la implicación y el compromiso ciudadano en la política, produciéndose una complicidad -en mi opinión de un peso muy notable- que logra un desarrollo excepcional de los principios democráticos.

No es la primera vez que escribo en este blog sobre ello, ni será la última, pues tengo la plena confianza (más por intuición que por datos científicos) que al final habrá una lógica evolución hacia esta fórmula que regula una más estrecha relación entre gobierno y gobernados, administraciones y administrados, y que encuentra en el desarrollo de las nuevas tecnologías y las redes sociales, el canal de comunicación más dinámico y efectivo. Es lo que ya se denomina "Open Govermenmet" o "Gobierno Abierto" y que ya se aplica en muchos sitios de diferentes zonas del planeta.

A veces, en los pueblos pequeños, nos pensamos que estos conceptos pertenecen a ámbitos más amplios, y olvidamos que nada más idóneo para la democracia participativa que un barrio, un pueblo o incluso una comarca, donde existe un grado de relaciones sociales más cordial entre la población, y donde los tres conceptos clave de este tipo de mecanismos (transparencia, colaboración y participación) pueden converger con una mayor contundencia. Ahora bien, para que ello suceda, es necesario que el político, el gobernante, esté concienciado y confíe plenamente en que este tipo de espacios (de reflexión, opinión, intercambio de conocimiento, etc... ) son fundamentales para la sostenibilidad en el tiempo de un determinado proyecto político, que exige en buena medida el concurso de los/as ciudadanos/as. (que finalmente son los que evalúan en las urnas a los gobernantes) .Tal y como afirma hoy en Público Pekka Hinamen, "un buen gobierno no debe temer a Internet", y por tanto, todo lo contrario debe utilizar la red para el ejercicio y desarrollo de su actividad, al fin y al cabo, al servicio del pueblo (al menos en teoría),

En este contexto, no cabe duda que ya se están viendo interesantes movimientos que caminan en esa dirección, especialmente emergen ahora, de cara a las elecciones municipales y autonómicas de mayo, lo cual nos indica que algo está cambiando y espero siga cambiando, especialmente entre los gobiernos progresistas y de izquierdas que suelen ser quienes -al menos de momento- comienzan a poner en marcha este tipo de mecanismos de escucha y de interacción con la ciudadanía. Espero que no sea "pan para hoy y hambre para mañana" y que después del 22M comience a vislumbrarse un futuro distinto.

1 comentarios :

Felipe Sánchez dijo...

Un buen amigo me hace algunas observaciones al post,que acepto gustoso, pues no soy ningún experto en la materia.

Mis impresiones y expresiones sobre conceptos como la democracia participativa o el gobierno abierto son fruto de la intución y de la experiencia de algunos años trabajando en el desarrollo rural.

Comparto con vosotros/as sus observaciones. Dice esta persona, refiriéndose a mi post:

"tengo la impresión que la nota carece de algunas cuestiones que hacen a la democracia participativa y que no aborda el gobierno abierto u open government, dada la confusión conceptual, la escasez doctrinaria y la confusión de muchos de sus impulsores.

La democracia participativa necesita más de hechos, no precisamente ligados a la suerte electoral. En concreto, una apertura que de momento no es tal, y que todos los gobiernos dejan bastante que desear, los de banderas amigas y los que no..."

Pues eso,otra visión más.