Toca mover ficha

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Resulta frustrante y decepcionante comprobar como a pesar de existir motivos y razones para que la izquierda en este país se conforme como una fuerza política y social, la derecha sigue cosechando triunfos electorales. Es necesario y urgente construir desde la izquierda una alternativa solvente a las políticas reestrictivas que nos conducen hacia el abismo, y en ese camino el Partido Socialista Obrero Español, debe ser un actor importante, pero con algunos matices que desde mi humilde opinión, han de tenerse en cuenta y que intentaré citar a continuación.

Los votos socialistas  siguen cayendo en picado, desde que Rajoy le ganase la partida a Rubalcaba en las pasadas elecciones generales de 2011. Andalucía, Galicia y País Vasco, e incluso Asturias a pesar de la leve victoria, nos han marcado de manera clara la necesaria intervención para cambiar el rumbo de este partido centenario que empieza a estar en una situación de peligro y realmente preocupante para quienes creemos que solo desde la izquierda -y la historia lo puede demostrar- se construye la igualdad entre todos los españoles y el estado de bienestar que nos ha hecho progresar como ciudadanos en este país en los últimos treinta años.

Está claro que la política debe de estar al servicio de los ciudadanos y por ello, debe existir un nexo de unión permamente entre ambos que no se limite a un tiempo de conexión condicionado por un proceso electoral. Esta relación debe basarse en el contacto directo entre personas, en la cercanía, en patearse la calle para escuchar a los ciudadanos y ponerse a su lado para resolver sus problemas. La nueva acción política requiere de una estrecha confianza que emane de espacios y grupos pequeños (asociaciones y barrios) en los que la participación debe dinamizar nuevos procesos y nuevas fórmulas para la política, sin tanto hermetismo y una mayor apertura hacia lo colectivo y lo social.

Tengo clarísimo que el único camino para recuperar esa confianza pérdida "in crescendo"es hacerlo desde la participación, la transparencia y de un modo concreto, desde la flexibilización de las estructuras orgánicas del partido.Eso significa renunciar a algunos principios y también a algunas cosas, demasiado complicadas, que son totalmente inútiles para las necesidades de la gente. Un partido más abierto y sobre todo en el que haya menos palabras y más hechos.

Siento mucho que Patxi López haya obtenido esos pésimos resultados. Me consta que es uno de los socialistas que piensa en abierto, en nuevos caminos, en otro modelo más adaptado a la nueva realidad social de nuestro país. Desgraciadamente su tiempo en aquella región debiese haber concluido y ello, nos debe hacer repensar nuestro papel en la sociedad española actual.

Es tiempo de cambio, de transformación y de mover ficha en el partido socialista. No hay demasiado tiempo para hacerlo y estamos en un momento excesivamente delicado como para omitir este paso. Rubalcaba y toda su ejecutiva deberían iniciar -más pronto que tarde- un proceso de participación de todos/as los/as militantes para entre todos/as, sin excepciones, comenzar a reconstruir este edificio que empieza a tener demasiadas goteras, demasiadas instalaciones averiadas y unos cimientos que -a pesar de su fortaleza- pueden dañarse si el edificio sigue sufriendo.

Y si de algo tenemos que aprender los socialistas es de no pactar ni gobernar con el PP bajo ningún concepto. Al final los votantes de izquierda no quieren tripartitos, ni bipartitos, ni nada parecido.

Ánimo, y a trabajar.

2 comentarios :

Pelayo García dijo...

De acuerdo en la reflexión y similar al planteamiento que defendía en mi blog.

Queda mucho trabajo por hacer y se requiere de la implicación de tod@s, mientras quienes deben hacerlo, no planteen una implicación directa de la base, y entiendan pues, que el partido ha de construirse de abajo a arriba, seguiremos cayendo.

Saludos

Felipe Sánchez dijo...

Gracias por tu opinión Pelayo.
Saludos.