Crisis del agua en Guadalupe

Vamos camino de una semana con problemas de abastecimiento de agua en Guadalupe. Todo el pueblo es un clamor ante la falta de información y de determinación ante un problema de salud pública como es este. Podría callar y permanecer en silencio como hace la inmensa mayoría de los vecinos y vecinas. Lo hacen por no emprender acciones legales contra quienes tienen la responsabilidad de mantener el servicio de abastecimiento en buenas condiciones. Algunos no lo hacen por miedo, otros por ignorancia y muchos porque posiblemente se han resignado a un problema casi endémico en este pueblo, que se viene arrastrando desde hace años, con gobiernos de antes y de ahora, y de todo signo político. A pesar de todo este año ha sido "la gota que ha colmado el vaso".

Comprendo que a quienes no me conocen en la distancia corta, puedan pensar que este post es una estrategia política más, máxime cuando uno tiene el carné que tiene (el del PSOE) y colabora de manera estrecha con quienes ejercen la labor de oposición en el Ayuntamiento. En mi opinión en todo esto hay una cosa meridianamente clara que es quién tiene buena parte de responsabilidad en todo esto. Soy consciente y en alguna ocasión lo he manifestado de la visión que muchos tienen de mi: "reaccionario", "inconformista", "agitador"... Son opiniones que a buen seguro compitan con otras en el polo opuesto, pero que tampoco importan si lo que uno realmente persigue es expresar su indignación y utilizar el derecho "a la libertad de expresión" para plasmar y compartir (de eso se trata) una óptica personal de esta crisis surgida en Guadalupe con el agua y que ha de enseñarnos muchas cosas.

En mi opinión este problema no es nuevo, es un problema viejo y es una enfermedad crónica que tiene nuestro pueblo. Por muchos motivos y especialmente de tipo técnico y profesional, que están estrechamente ligados con otros de tipo político.

Como ciudadano y vecino de Guadalupe, que paga sus impuestos religiosamente, en tiempo y forma, y amparándome en el derecho que la constitución me otorga, quiero expresar mi más enérgica repulsa y rechazo a la gestión política y municipal que el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Guadalupe, encabezada por el primer edil, ha realizado con este problema surgido en nuestro pueblo. Y voy a explicar el por qué:

El día 31 de agosto los vecinos de Guadalupe a través de un bando nos enteramos de que al parecer ha habido vandalismo en las instalaciones desde las cuales se controla el suministro de agua al pueblo y que eso está provocando los problemas que tenemos.

En primer lugar, un alcalde (máxima autoridad del municipio) no debe esperar 4 días para informar a sus vecinos la existencia de un problema de salud, sino que al tratarse del asunto tan grave que es (de salud pública) debe actuar con más celeridad, máxime cuando muchas personas empezaron a manifestar sus quejas verbalmente.

Parece poco creíble el razonamiento que se expone, pues si ha habido vandalismo, habrá alguna solución técnica para que se corte el suministro avisando previamente a los vecinos, se solucionen los problemas (si es necesario con empresas especializadas de fuera) y se agilice de alguna manera.

Por otra parte, todo el pueblo ha agotado las existencias de agua en los supermercados con el coste extra que ha supuesto, aunque haya quien piense que el agua es barata (claro que lo es comparada con el vino pero ya la estamos pagando con nuestros impuestos). ¿No ha pensado el señor alcalde que a lo mejor su imagen como tal hubiese mejorado si hubiese distribuido agua embotellada o en cisternas por los barrios del pueblo? Se hace en infinidad de sitios ante problemas similares y hasta lo de ahora, ningún consistorio se ha arruinado.

Y luego está la responsabilidad política. Imagino que quienes forman parte de la oposición la exigirán por los mecanismos que establezca la ley, y yo desde aquí los animo como no podría ser de otra forma.

En resumen, un problema muy grave cuya solución no es sencilla, pero que ha traído y traerá de cabeza a nuestro pueblo, sobre todo por la mala gestión de esta "crisis del agua" de quienes nos gobiernan, y especialmente por la falta de transparencia e información que -no lo digo yo, que también- en general la ciudadanía estima ha habido.

Lo he dicho ya en muchas ocasiones, una cosa es mandar y otra gobernar. Que cada uno saque sus propias conclusiones.

¿Qué opináis vosotros y vosotras?

Mandadme vuestros correos electrónicos a felipe.sanchez.barba@gmail.com., a través de twitter o facebook.

No comentéis en el blog (a no ser que os registréis) pues esta función la tengo desactivada porque no me gustan los cobardes que bajo el anonimato no dan la cara y desahogan sus frustraciones y debilidades contra mi persona. Espero que lo comprendáis.

2 comentarios :

Felipe Sánchez dijo...

Francisco, un vecino de Guadalupe, me ha hecho llegar esta opinión por correo electrónico:


Buenos dias, en mi humilde opinión, el bando sinceramente, me das mas miedo por lo que no dice que por lo que dice,...resulta que un pequeño candado o varios, reventados por algun personaje o varios sin escrupulos, no solo no han dejado sin agua imagina que en vez de cortar el agua echan cualquier sustancia al agua, que hubiese pasado, no se como son los depositos ni tan siquiera como acceder a ellos y como yo una gran mayoría de gente con lo cual el circulo de personas que pueden hacer esto no debería de ser muy amplio ...la solucion que dicen de poner mas vigilancia ....que vigilancia un candado mas grande! ...siempre he oido que guadalupe no tenía problemas de suministro ya que tenemos aquiferos muy buenos ...aun asi me queda. La duda de para que tenemos la depuradora de la cuesta de la orca ....funciona o no por que si funciona, por favor prenderla fuego, que no vale ni para adorno...y si no funciona.para que se construyo? .
Un saludo Felipe.

Felipe Sánchez dijo...

Hoy el alcalde ha convocado a todos los grupos politicos para informarles del asunto, lo cual es un avance considerable. Espero que para otros asuntos haga lo mismo y que este pueblo empiece a deslumbrar como merece.
Todos caminando juntos, con información, transparencia y muy importante: participación de los vecinos.