Congresos socialistas

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Desde hace algunas semanas y de manera intensa en los últimos días se empiezan a hacer visibles los movimientos típicos que acompañan a los prolegómenos de cualquier proceso de renovación en un partido político democrático. Me refiero a la etapa precongresual que el PSOE de Extremadura está viviendo, con la celebración este fin de semana (14 y 15 de abril en Cáceres) del 11 Congreso Regional, al siguiente ( el 21 de abril) los provinciales, y con posterioridad -desconozco en qué plazos- los locales.

La dura derrota electoral que sufrió el PSOE en los comicios locales y municipales del 22 de mayo, así como en las generales del 20 de noviembre, dejaron seriamente tocado a este partido centenario, generando un gran distanciamiento de la militancia y también de toda la sociedad que no entendió algunas acciones de gobierno y penalizó con contundencia ese particular distanciamiento del ideario de la izquierda frente a la atención de "los mercados". Sin embargo, el rápido proceso de recuperación y motivación fue una de las consecuencias más inmediatas de aquellos resultados, y fuimos capaces de celebrar un congreso federal, a pesar de que hubiese algunas voces que no lo aconsejaban y en contra de quienes pensaban que iba a ver pocos cambios, como a "priori" parecía con la conformación del equipo Rubalcaba en la cúpula del partido.

El avance de la crisis económica y la puesta en marcha de unas duras medidas contra algunos derechos laborales y los tijeretazos continuos al estado de bienestar, unidos a la falta de gobierno en Extremadura motivada por una extraña alianza (PP-IU), han favorecido el afloramiento de los viejos ideales de la izquierda, la unidad de los socialistas y de un modo especial el afán por transformar la sociedad desde el acercamiento y la empatía con los ciudadanos. Valores posiblemente olvidados o dejados de lado en momentos complicados y que ahora retornan con fuerza en este proceso de renovación, de ilusión y de conformación de nuevos proyectos, "compartidos" como el candidato a la secretaría provincial del PSOE de Cáceres, César Ramos, menciona en su propuesta concreta con la que concurre en este proceso.

Este fin de semana Guillermo Fernández Vara se presenta a la reelección como candidato del PSOE de Extremadura. A priori volverá a liderar a los socialistas extremeños, si no hay sorpresa de última hora (poco probable por la estabilidad y fortaleza de su liderazgo). Lo hará en un momento histórico para el socialismo español y extremeño, y lo hará como siempre con la confianza suficiente y con el compromiso que siempre ha tenido para con este partido y con su capital humano. Lo hará con un amplio bagaje como gobernante y con algunos meses como líder de la oposición. Lo hace con una lección claramente aprendida y con un proceso previo pleno de diálogo y de acercamiento a las bases, con un ejercicio de autocrítica sin precedentes en esta región y sobre todo con mucha savia nueva con ganas de arrimar el hombro y de trabajar por este partido y por lograr convencer a ese electorado que en un momento determinado, con justa razón, se alejó de este partido. Ese es el reto y esa es la disposición de buena parte de los socialistas extremeños que emprendemos con optimismo y con muchas ganas esta nueva etapa que comienza este fin de semana en Cáceres.

Por motivos personales no podré estar en el congreso, pero espero y confío en que el sábado Guillermo vuelva a ser el Secretario General del PSOE de Extremadura y la verdadera transformación, la que esperan miles de ciudadanos/as en Extremadura, empiece más pronto que tarde.

1 comentarios :

Maria del Mar RESPONDER dijo...

Espero que el Congreso se desarrolle con total normalidad y Guillermo sea reelegido de nuevo Secretario General.