Desgobierno en Guadalupe

Es una lástima que un pueblo como Guadalupe sea víctima del despropósito y del desgobierno que parece haberle caído desde que los resultados del pasado 22 de mayo cambiaran el rumbo de la política local. No seré yo quien ponga en duda la voluntad popular expresada en las urnas, pues ante la misma no creo que nadie que se considere demócrata pueda reprocharla. Todo lo contrario acatarla y respetarla.

Los foros de Internet, las redes sociales y otros canales comienzan a destapar asuntos poco nítidos e incluso de una gravedad extrema en torno al desgobierno que reina en el Ayuntamiento de Guadalupe, que es de todos/as los/as vecinos/as, o al menos debería serlo.La verdad es que según he podido constatar hablando con muchas personas, de derechas, de izquierdas y de centro, y según he sufrido en propias carnes y he vivido en algunas conversaciones con responsables municipales, esto tenía que llegar más tarde que temprano, y lo peor de todo es que los/as guadalupeños/as perdemos oportunidades, nos crispamos, nos dividimos y eso solo genera discordia y retroceso.

La política está para servir al pueblo, para trabajar día a día por los intereses de todos/as los/as ciudadanos/as sin excepción, y eso a veces resulta muy complejo. Nada es sencillo, y esto de representar los intereses generales mucho menos. La política también está para denunciar las injusticias, las irregularidades y lo que se sale de las normas de un estado de derecho en el que la democracia se asienta.

Dejémonos de mirarnos el ombligo, de saldar cuentas pasadas, de librar batallas absurdas y de dejar el gobierno de Guadalupe en las manos de todos y de nadie. Por el bien de nuestro pueblo, de nuestros mayores, de nuestros hijos, de todos nuestros conciudadanos empecemos a gobernar en serio y a ponernos a remar todos en la misma dirección. De lo contrario, Guadalupe, el pueblo más universal de Extremadura, seguirá siendo el quejido continuo de la impotencia y del amargo sabor de la indiferencia.

Es tiempo de escuchar, de explicar, de dialogar y de ejercer la política con mayúsculas.

3 comentarios :

Anónimo RESPONDER dijo...

que digo yo Felipe si deberiamos traer a zapatero para que nos solucionara los asuntos de Guadalupe

Anónimo RESPONDER dijo...

@Anónimo

A zapatero???!!!

Felipe Sánchez dijo...

A Zapatero no, a Rajoy, o mejor a Aznar, que esto de participar en las guerras se le daba bien.

Ya fuera de broma: la solución pasa por ceder todos un poquito, y pensar en el pueblo ante que en los intereses partidistas y personales.

Es el momento para hacer un pacto entre el PP, el IPEX y el PSOE, para que entre todos en el Ayuntamiento se empiece a crear empleo, que es la prioridad número uno de cualquier programa de gobierno.