Juicios y condenas paralelas

Ayer conocimos la noticia de que el ex alcalde socialista del pueblo pacense de Fuenlabrada de los Montes, Gabriel Muñoz, ha sido finalmente absuelto al ser archivada la denuncia que contra él formuló el equipo de gobierno del PP que actualmente dirige el consistorio de esa localidad y que cobró un excesivo protagonismo en los medios de comunicación, específicamente por el trato y la sarta de calumnias que se vertieron en algunos de los comentarios aparecidos en la prensa digital, dañando seriamente la imagen de una persona y su familia a la que jamás se le aplicó la presunción de inocencia y a la que se la hicieron juicios paralelos al margen de la justicia y del estado de derecho.

Desgraciadamente esto viene siendo una tónica demasiado habitual, especialmente entre la clase política, como parece estar sucediendo en el Ayuntamiento de Plasencia con Blas Raimundo y con Tornero. Algunos refranes como "cuando el río suena agua lleva" o similares no tienen cabida en este tipo de acusaciones sujetas a procesos judiciales en los que la prueba se perfila como determinante a la hora de poder condenar o absolver a alguien. Por tanto, algo estamos haciendo mal en esta sociedad que se permiten acusaciones y sentencias populares, periodistas y de muchos tipos, casi siempre previas a la judicial, y con consecuencias muy graves para las personas que las sufren.

Además de todo esto, y con la expansión de las nuevas tecnologías este tipo de "juicios paralelos", amparados muchos ellos en el rumor, en la calumnia, en la falta de rigor alguno y con mucha "mala leche", se han incrementado. Śolo hay que darse una vuelta por los numerosos foros que existen en la red sobre cualquier pueblo o rincón de este país, para darse cuenta que todo vale, que ya ni siquiera nos vale con cargar con la clase política, sino que cualquier ciudadano/a, vecino/a, puede ser denostado, humillado e incluso maltratado psicológicamente porque algún/a individuo/a con muy poca dignidad y menos ética, escudado/a en el anonimato pretende hacer daño a cambio de algún tipo de placer o morbo personal con el que se siente realizado/a.

Este es el marco con el que nos encontramos y en cuyo cambio debemos trabajar, por el bien de la convivencia, la democracia y sobre todo, por la justicia que supone tratar a las personas, sean o no delincuentes (Con una sentencia de un juez firme) , con respeto y con dignidad.

1 comentarios :

Encarna rabanal dijo...

Lo mismo sucede con nuestro compañero Juan Moreno Barroso,Alcalde de Arroyo de Serván,denunciado por acoso laboral.
Ha ganado el juicio con todos los pronunciamientos favorables.
Como el proceso ha sido largo¿Quién le compensará por el desgaste de su imagen y por los daños Morales?
Esto parece una caza de brujas.
Un saludo
Encarna