El canal equivocado

Un nuevo artículo -y no será el último- sobre el tema Guadalupe y Extremadura, y escrito por algún componente de la asociación Guadalupex, ha aparecido hoy en la prensa regional. Como guadalupense, como extremeño y también como católico comienzan a empacharme tantas declaraciones y tanta reivindicación en prensa. Entiendo que una causa tan importante no debe ser tratada en el modo en que lo está siendo. No creo que un artículo sea la mejor manera de negociar o de dialogar, como le pide el autor del mismo al arzobispo de Toledo, Monseñor Braulio Rodríguez.

Lo he dicho en muchas ocasiones y me reafirmo: Detrás de este movimiento acelerado en los últimos tiempos hay mucha duda, especialmente entre la gente de la Iglesia y entre muchos/as vecinos/as de la Puebla, ninguno de los cuales me consta pertenezcan a la Asociación, más allá de apoyar el manifiesto que defienden en favor de esta vieja causa y que dudo mucho de que se haya sido consciene de su firma.

Pienso que de la misma manera que hay cuestiones políticas en las que la Iglesia no debe entrar, existen otras cuestiones religiosas, donde la política o ciertos movimientos sociales no deben acceder, y menos utilizando canales poco adecuados para tan altas pretensiones.

Con artículos cargados de ironía y de -permítanme- mala fe, creo sinceramente que nos estaremos alejando mucho de ese deseo compartido por muchos/as extremeños/as de tener el corazón en el mismo lugar que la cabeza y de que Guadalupe y otras 30 parroquias puedan formar parte de algunas de las diócesis extremeñas.

1 comentarios :

Feligrés RESPONDER dijo...

Estoy de acuerdo contigo Felipe. Esta gente de Guadalupex no le caen bien a la gente y van muy rápido con este tema que es histórico.

Como van a solucionar tan rápido un mal endémico como este. Hay que hacerlo en el lugar que procede, con reuniones, con diálogo, pero no con este tipo de declaraciones en los medios.

En Guadalupe esto nos da un poco igual, aunque comprendo que nuestro pueblo y su Virgen representan mejor que ningún lugar ni nada al pueblo extremeño,