La Sanidad Extremeña sigue en cabeza

A pesar de que aún hay quien se empeña en situarnos a la cola de todo, los extremeños y Extremadura destacamos a nivel nacional por méritos propios en muchas áreas. De todos es conocido, incluso el propio Bill Gates lo hizo en su última visita a España, el desarrollo de las nuevas tecnologías y del software libre, su aplicación en la administración y especialmente en el sistema educativo de esta región.Igualmente, destacamos por el medio natural, los productos agroalimentarios de calidad y un largo etcétera, que algunos no acaban de reconocer, a pesar de las evidencias.

Cuando hace algunas semanas salía del Hospital San Pedro de Alcántara y después de reflexionar sobre el trato recibido y la experiencia de nuestra "estancia" en el centro, comentábamos en casa la evolución que el sistema había experimentado en cinco años, que era el tiempo que hacía que visitábamos por la misma causa ese lugar. Algo había cambiado. Esa evaluación subjetiva que nosotros hacíamos parece estar dotada de una consistencia, llamemósla científica, que los medios de comunicación regionales mencionan en sus páginas.

Una de las sanidades públicas más avanzadas a nivel europeo e incluso mundial es la extremeña. Esto no es de ahora, sino de hace muchos años cuando el actual Presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ocupaba el Cargo de Consejero de Sanidad y Consumo en el gobierno de Juan Carlos Rodríguez Ibarra. Siempre está bien que de manera objetiva e imparcial se reconozcan los méritos que una región tiene, como es el caso, y como se ha puesto de manifiesto estos días, cuando la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FASD), o sea los usuarios, le han otorgado el mayor galardón en cuanto al funcionamiento del servicio. Por algo será -y en el informe 2009 de esta organización se detalla de manera pormenorizada- que esto se produzca en una Comunidad como Extremadura, en la que en los últimos 25-30 años no se ha dejado de invertir y de modernizar el sistema público de salud, posible entre otras cosas por la aplicación de políticas progresistas que garantizan el sostenimiento del mismo, y que en cierto modo, exigen esfuerzos fiscales en épocas de crisis, tal y como en estos momentos se plantea el gobierno central y el propio Presidente de la Junta de Extremadura.

Alguna vez se lo he escuchado a algunos políticos como Ibarra. Los esfuerzos de cualquier estrategia política desde la izquierda deben basarse en la igualdad y universalidad de ciertos aspectos. La educación y la sanidad son fundamentales, y por ello todos -políticos y ciudadanos- hemos de contribuir (unos garantizando el sistema y otros aportando recursos de nuestros impuestos y cotizaciones) a mantener esto que tanto nos beneficia.

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