Por el interés te quiero

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Hace algunos días tuve un rifirrafe con el director de la sucursal de un conocido banco por motivos del cargo de una serie de comisiones, que según me dijeron en su día me las iban a devolver nada más cobrármelas. Eso fue así durante poco tiempo, después me di cuenta -realmente un poco tarde- de la jugada que me estaban haciendo. Este ejemplo es uno más de tantos, que cada uno de nosotros podría contar, con respecto a las prácticas que este tipo de entidades suele realizar, especialmente a usuarios medios, o incluso menos, con el único objeto de ganar dinero a nuestra costa y de importarles un pimiento nuestro dinero. Afortunadamente también existen verdaderos profesionales, pero suelen ser minoritarios en este negocio.

Por eso - y aunque valoro la parte positiva de la medida-cuando me enteré de que el dinero de todos y todas las españolas se destinaba con motivo de la crisis, a sacarle las castañas del fuego a este tipo de gente, pues realmente fui reticente e incluso crítico. Si a eso se une que ese dinero inyectado a las entidades bancarias se está destinando a todo menos a lo que debiese, el cabreo es mayúsculo. Digo esto porque ya me diréis con qué dinero van a sugrafar los bancos el millonario fichaje del tal Kaká, Ronaldo y otros... pues, con nuestros cuartos. Y mientras, los autónomos, las empresas y mucha gente que tiene ganas de hacer cosas, sufriendo las continuas negativas de los bancos y sumergidos en la desesperación.

1 comentarios :

Luis Rodríguez RESPONDER dijo...

Ya se sabe lo que pasa con los bancos y sus directivos, pues al final quienes dan la cara son los empleados y ellos en muchas ocasiones sienten vergüenza ajena.

A los bancos ni agua