Germelino por unas horas

Ayer volví a reencontrarme con el mundo de los libros, que no de la lectura, pues suelo leer todos los días mucho, pero siempre tenía dejado de lado esa buena costumbre que alguna vez tuve, de leer libros, novelas y todo lo que se me ponía por delante. Aprovechando que me quede solo en el salón a última hora del día me dirigí a mi biblioteca personal para hacerme con Historias de Villa Germelina, escrito por un amigo de Guadalupe, Nicanor Gil, de cuya presentación también me hice eco en este blog.

Disfruté como un enano reencontrándome con muchos personajes de la niñez, de mi adolescencia, con rincones y con parajes germelinos, que parecen reposar en algún lugar de mi memoria. Con historias de amor y desamor, con guerras y cruzadas, con mares y batallas de navíos mercantes, con pasajes de la Biblia y con un sinfín de recuerdos entrañables que su autor, posiblemente sin buscarlo, ha logrado arrancarme.

Lo recomiendo y lo volveré a leer en cuanto pueda. Ahora sí estoy en disposición de afirmar que es un buen libro, y que al margen de connotaciones técnicas de carácter literario que obviamente no controlo, es un libro que se deja querer, leer y sobre todo, es un libro abierto a la imaginación, lo cual lo enriquece y fortalece.

1 comentarios :

de buena gana dijo...

A ver si lo tienen en la librería de la esquina. Lo voy a leer.

Para los que no conozcan a Nicanor Gil, pueden leer este artículo:

http://www.hoy.es/20090210/prov-caceres/nicanor-presenta-obra-literaria-20090210.html

Un saludo Felipe. Siempre dándome ideas para disfrutar del tiempo.