Discursos reales


Cada 24 de diciembre y desde que tengo uso de razón vengo escuchando el tradicional discurso del rey Don Juan Carlos. Sin embargo este año no le he hecho ni caso porque sencillamente no me interesaba lo más mínimo. Con esto no quiero decir que sea republicano o que esté en contra de la monarquía, sino más bien que no me siento atraído por este acto institucionalizado y de buenos propósitos navideños, que aunque no está nada mal, creo que va perdiendo algo de importancia, aunque quieran seguir dándosela los partidos políticos, pues entre otras cosas aprovechan las palabras del monarca para "sumarse al carro" o para criticarlas como viene siendo habitual en algunas formaciones políticas del ámbito nacionalista o de la izquierda más extrema.

En definitiva lo que parece estar en clara regresión -por mucho que haya quien se empeñe en ocultarlo- es la permanencia de ciertos privilegios o de ciertas distinciones que parecen disfrutar los miembros de la familia real, que es posible les resten credibilidad, confianza o falta de atención y de protagonismo, como creo que sucede cada vez con mayor frecuencia . Con respecto al discurso, y según he podido leer más de lo mismo: repaso por los problemas y retos de los españoles y llamamiento a arrimar el hombro y a tirar del carro. Exactamente lo de siempre pero con otras palabras.

A pesar de todo, nadie olvida a la figura del monarca en los últimos 30 años, en los que su mediación y arbitraje ha sido crucial para los designios de este país y de los valores democráticos que hoy ostenta. Quizá por eso, porque España es un país que no olvida siga apostando por la Monarquía Parlamentaria y concretamente por el rey Juan Carlos. De futuro, prefiero no hablar.


1 comentarios :

Paco Centeno dijo...

Felicidades por la noticia de un nuevo embarazo y feliz navidad.

Respecto al tema, el rey es muy profesional y cumple los mínimos que se le exige, pero quizás sea ya hora de jubilarse y dejar paso a las nuevas generaciones.

Saludos