La crisis hace mella en la banca

Una vez más queda demostrado la gran dependencia de Europa y el resto del mundo, con respecto a las órdenes o movimientos que se producen al otro lado del Atlántico, en el país más poderoso del mundo, cuya conquista se disputan dos hombres que representan dos opciones distintas y que sin duda son aspirantes a cambiar el mundo, tal y como ya afirmé hace unos días cuando hablaba de Obama.El denominado ya "lunes negro" de la bolsa de Estados Unidos corrobora esta estrecha relación denominada globalización que nos mantiene firmemente amarrados a un sinfín de intereses y que encuentran en la economía su mayor exponente, ocasionándose una serie de fenómenos del tipo "efecto domino" que parecen haberse iniciado y que han encendido todas las alarmas, especialmente de quienes vivimos pendientes de la financiación a través de hipotecas.

Según algunos expertos España aún está preparada para aguantar el chaparrón, especialmente porque en los últimos años la Banca se ha dotado de provisiones, posiblemente conscientes de lo que se les venía encima. Al fin y al cabo estamos hablando de una virulencia extrema en las empresas y entidades que se dedican a la financiación o sectores afines, y no de otros sectores que también cotizan en la bolsa. Lo que más nos ha de preocupar -al menos a mi como usuario de banca por motivos de hipoteca- es el margen que pueda existir para que a pesar de la crisis y la caída en bolsa, los bancos y cajas puedan seguir generando ingresos (esa es sin duda su razón de existir), aunque sean mucho menores que en épocas pasadas. En este sentido, creo que sería interesante comenzar a impulsar o a primar las fusiones entre entidades cara a fortalecer el sector y sobre todo, para evitar sorpresas desagradables, cuyos platos rotos siempre pagamos los mismos.

En cualquier caso, todo esto más o menos era previsible, e imagino que este tipo de grandes empresas dispondrán de equipos de asesores cualificados que hayan podido adelantar acontecimientos. Insisto en que la peor parte de todo este conglomerado de circunstancias se la llevaran los ciudadanos de a pie, especialmente aquellos que se han embarcado en proyectos de futuro (vivienda, empresa o similar) y que se encuentren ahora con que su banco habitual le cierra las puertas o acaso por motivos obvios de planificación estratégica, puedan ofrecerle condiciones más duras, exigentes y asfixiantes.


1 comentarios :

Jose Vicente de Pescueza dijo...

HOla felipe, es cierto que la crisis es dura y hace mella, pero qué pasa con los grandes pedortistas, estos nunca notan la crisis, cada día contratos enormes y cifras disparatadas?.
Un abrazo amigo felipe