La memoria como legado cultural

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Ayer estuve compartiendo tertulia con un guadalupense que vive en un pueblo de Madrid, sobre algunos aspectos de nuestro pueblo que entendíamos deberían mejorar o al menos deberíamos intentarlo quienes tenemos, de algún modo, la oportunidad y alguna posibilidad de hacerlo.En demasiadas ocasiones sucede que los currículos de los institutos o de los colegios están tan cerrados, que no se tienen en cuenta , salvo raras excepciones, contenidos relacionados con la cultura local, personajes ilustres de la localidad, historia y tradiciones locales...Se piensa más en enseñar a los niños otras cuestiones más lejanas y ajenas, en mi opinión menos trascendentes para ciertas edades, y se olvida la memoria que cada pueblo tiene, la historia que siempre nos contaban nuestros mayores, pero que poco a poco se va quedando en el olvido y ajenas al conocimiento de las nuevas generaciones.

Guadalupe, como cualquier pueblo de Extremadura, de España y del mundo, tiene su particular historia, en demasiadas ocasiones ligada al Monasterio, algo inevitable y hasta cierto punto comprensible. Pero además del Santuario que brilla por sí solo, este pueblo ha tenido y tiene personas ilustres que contribuyeron a mejorar este país, poetas, músicos, académicos, etc. Además, el pueblo que hoy tenemos y muchos de los rincones más emblemáticos o calles típicas tienen su propia identidad, tienen un por qué de su existencia y mucho, pero que mucho que enseñarnos. Yo, escuchando a algunas personas que conocen de tradición oral ciertas cosas, siento verdadera envidia sana, y me acomplejo en cierto modo de no poseer esa fuente de conocimiento.

Realmente, los pueblos que conocen su historia y sus tradiciones, que las mantienen vivas y las magnifican, siempre serán pueblos más cohesionados, más estructurados y mucho más auténticos. En este sentido, deberíamos reflexionar sobre la manera de rescatar del olvido la memoria de Guadalupe, con gestos como los que se han hecho con acierto en el plano fotográfico (Libro de Ana María y Juan, o la propia exposición del jubilar), pero con otros que se deben realizar en el plano musical, etnográfico, arquitectónico, etcétera... Esto, debería ser una estrategia continuada y un trabajo perseverante, impulsado y promovido desde las instituciones públicas y/o privadas que tienen alguna competencia en ello.

1 comentarios :

Ruth dijo...

Que razón tienes felipe, yo si he amado y sentido esta Extremadura como mía, es porque a pesar de haber nacido en una ciudad de una provincia diferente a Extremadura, mi abuela de pequeña siempre me contaba cosas del pueblo, de esta tierra, cosas de esta historia que ha sucedido aquí. Es un precioso legado que nuestros niños aquí deberían recibir no solo de nuestros familiares, si no en la escuela. Tenemos historia suficiente como para complementarlo con una asignatura en el colegio, y que nuestros niños crecieran sabiendo lo que aquí ha sucedido y ha marcado a nuestra provincia.
Un abrazote en esta tarde.