Un rincón muy especial

|

Foto:Miguel Urbina

Acabo de llegar a casa, después de una jornada de convivencia con la Asociación de Damas de Santa María de Guadalupe. Invitado por su Junta Directiva y en la finca de su presidenta, Carmen, denominada "El Rincón", he tenido oportunidad de participar en la misa, amenizando con mi guitarra y acompañado de Juan Cordero, un violinista aficionado, que siempre se apunta a estos eventos, y disfruta como pocos con la música. A decir verdad, salvo una niña que andaba por allá con su abuela, el resto de hombres y mujeres, eran algo mayores que yo, pero ha merecido la pena poder compartir tertulias, misa, baile y banquete, con personas de Guadalupe, mis paisanos, y con otras personas llegadas de otros lugares de Extremadura.

El lugar de encuentro, muy cerca de Guadalupe, es una finca agrícola y sus instalaciones básicamente son las propias de este tipo de explotaciones. Además de apriscos, casas de labranza y aperos, también tiene una pequeña capilla muy coqueta, que preside la imagen de la Patrona, la Virgen de Guadalupe. En una de las dependencias, existe una joya etnográfica e histórica: un museo de útiles y utensilios de otras épocas, donde se pueden contemplar desde vasijas de barro, máquinas de coser, planchas, arados de madera, telares, libros antiguos, ropa antigua, etc.

Pero lo mejor de todo, su propietaria, Carmen Alba, hospitalaria y excepcional anfritriona.

0 comentarios :