Repoblación en los pueblos

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Una de las preocupaciones con las que se enfrenta la sociedad rural y por ende los responsables políticos que tienen competencias en este mundo, es sin duda el despoblamiento al que están expuestos ya alguno de los pueblos extremeños, y que está pidiendo a gritos medidas de urgencia para frenar esta curva que parece descender de manera vertiginosa en los últimos diez años, pese al importante esfuerzo que se hace desde dentro y fuera de estos territorios.

Parece que una de las vías de solución puede ser la acogida de los denominados “nuevos pobladores” o “neorrurales”, grupo de personas que huyendo de las grandes urbes de este país buscan el sosiego necesario para poner en marcha iniciativas de todo tipo en los pueblos, integrándose plenamente en la vida rural y aportando capital humano, que es en definitiva una de las necesidades más importantes para poder incrementar la población y compensar de algún modo la alta tasa de envejecimiento.

Extremadura es una región que sabe mucho de emigración y de acogida, de luchas y de aventuras. Existe por tanto una predisposición de puertas abiertas y de manos tendidas hacia aquellas personas que libremente deciden iniciar nueva vida en nuestros pueblos. Existen muchos testimonios que avalan tal cuestión y por tanto necesitan ser analizados de manera profunda para ofrecernos nuevas pistas que desemboquen en nuevas oportunidades de vida y por tanto, nuevas fórmulas para incrementar la población.

La cuestión –para nada sencilla- está ahora está en diseñar políticas dotadas de recursos económicos, que permitan al medio rural mejorar las infraestructuras y las comunicaciones, fundamentalmente las relacionadas con las nuevas tecnologías y el teletrabajo. Estas líneas estratégicas también han de permitir ayudas económicas para la creación de pequeñas empresas que utilicen recursos propios del territorio y ayudas directas para quiénes decidan dar el paso e integrarse en el medio rural. Sin duda un gran reto cuya resolución no podemos dejar de manos del azar y de la inercia.

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