Tocado pero no hundido

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Después de lo acontecido el pasado fin de año en la terminal de Barajas es lógico perder la confianza en el final del terrorismo de ETA y en esa posibilidad de la paz que parecía estar cerca. Sinceramente, este hecho nos ha pillado por sorpresa a propios y a extraños, y el Presidente del gobierno no iba a ser menos, lo que a buen seguro le está costando un buen disgusto, como a cualquier demócrata que se precie.

En este sentido creo que Zapatero lo tenía clarísimo, así lo dijo cuando todo comenzó: “el proceso iba a se duro, largo y difícil”. Finalmente, lo que nadie quería que sucediese sucedió, y si existe un culpable de ello, esa es ETA, o al menos una parte de ella que finalmente no se ha resistido al síndrome de abstinencia de la violencia y ha caído de nuevo en sus redes. Como español y como ciudadano demócrata no tengo nada que reprochar al gobierno de Zapatero, no porque no me duela profundamente la herida de muerte que ha acabado con la ilusión y esperanza que todos de alguna manera teníamos, sino porque entiendo injusto que se le ataque a un gobierno que se ha esforzado por lograr el camino que todos queríamos, o ¿Acaso los gobiernos que los ciudadanos eligen no están para buscar las soluciones a los problemas de estos?

Me gustaría saber qué han hecho algunas personas que reprochan la actuación del gobierno para acabar con ETA, qué medidas o que propuestas han planteado como ciudadanos para el fin de la violencia, cuántas veces han arrimado el hombro para intentar paliar esta lacra que nos consume desde hace años. Resulta demasiado fácil machacar a las personas cuando ni siquiera conocemos a fondo el trabajo y camino recorrido y es por ello que –desde la firmeza y empatía hacia las personas que lo han intentado- no puedo por menos que agradecer el esfuerzo, alabar el intento y animar en el empeño y en la búsqueda de alternativas que conduzcan al logro del objetivo que todos y cada uno de nosotros esperamos. El barco del proceso que timonea Zapatero está tocado pero no hundido, y en esa batalla naval no ha estado ni estará sólo.