Reparto de fondos de desarrollo rural

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Periódico Extremadura, 19 de diciembre de 2006

Me produce cierta indignación el hecho de que, una vez que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación del estado español ha dado luz verde al reparto de los fondos del desarrollo rural para el periodo 2007-2013, y después de un largo periodo de debate, reflexión, planificación y diálogo entre los diferentes agentes implicados y las propias administraciones públicas, salgan los de siempre, esos que ponen pegas a todo y no aportan nada, y nos quieran vender que existe un desequilibrio entre territorios y que no ha existido objetividad en la distribución de los mismos. Como no podría ser de otra forma, una entidad que sólo se preocupa del desarrollo rural cuando se lo piden desde la calle Génova -que pretende ser un sucedáneo de la Red Española de Desarrollo Rural (REDR) que preside con responsabilidad y notable éxito el extremeño Aurelio García Bermúdez- y cuyo activismo en pro de la ruralidad no existe ni se conoce, sale a la palestra en los medios para decirnos que efectivamente el reparto perjudica al medio rural y que el futuro que nos espera es cuanto menos catastrófico.



Parece que existe un desconocimiento profundo sobre las políticas y formas de distribución de fondos en la Unión Europea, que provoca a mi juicio situaciones de ridículo como la relatada. Hay quién aún no se ha enterado de que existen regiones de convergencia (renta inferior al 75% de la media europea) que son las que tienen prioridad en el reparto de fondos, no porque el Ministerio quiera sino porque lo dice la normativa y legislación europea, y todos conocemos el rigor de las instituciones europeas que no se casan con nadie. Es posible que a la opinión pública que vive ajena al medio rural, desconoce los programas de desarrollo rural y se mantiene al margen de las políticas impulsadas desde la Unión Europea para estos avatares, este tipo de situaciones les mantenga impasibles. Sin embargo a quiénes llevamos años trabajando en la construcción de procesos de participación y dinamización social y económica en regiones como Extremadura, a través de los Grupos de Acción Local, nos parece realmente importante que se apueste por el desarrollo rural, se disponga de una ley específica y se crea que todavía es posible apostar por nosotros, los “ruralitas”, y sus posibilidades de futuro.


Desde las comarcas estamos liderando proyectos innovadores y generando sinergias impensables hace años, aprendiendo de los muchos errores que hemos cometido, luchando euro a euro los fondos que proceden de las diferentes administraciones y sobre todo articulando territorios desfavorecidos y a mucha distancia del mundo urbano en infraestructuras y servicios. Por esta razón y por otras nos parece importante contar con esos fondos, justos y necesarios para regiones como Extremadura. Estoy convencido de que al final del periodo la combinación económica y el esfuerzo de la sociedad rural habrá valido la pena, y nuestra región estará en disposición de seguir liderando el desarrollo rural en España y en Europa, porque lo rural no debe morir nunca y siempre necesitará de un desarrollo propio y específico, adaptado a su propia idiosincrasia.


Finalmente, quisiera destacar el esfuerzo presupuestario en la distribución de fondos permitiendo que las regiones de convergencia, entre las que se encuentra Extremadura, superen el 95 por 100 de los fondos del periodo anterior, lo que supone la continuidad del modelo iniciado hace más de una década y la oportunidad para un medio rural sujeto a una problemática muy acusada y casi crónica. Digo esfuerzo porque el panorama que inicialmente se esperaba, fruto de la negociación que se hizo en su día por el gobierno de la nación anterior al de Zapatero, no posibilitaba demasiado margen de esperanza para el futuro. Hoy, con este presupuesto y una firme apuesta económica de la región y de las diferentes administraciones públicas que operan en este medio, el mundo rural podrá respirar tranquilo, al menos durante algunos años más.