Fechoría de mal gusto

|

Esta mañana he comenzado la jornada de muy mal humor, porque nada más bajar a la calle y acceder a mi coche para dirigirme al trabajo, me lo he encontrado rayado por un lateral. Desconozco los motivos que la persona que lo ha hecho tiene, pero solo la deseo que le hagan lo mismo o incluso peor, porque por más que pretendo encontrar explicación humana alguna no la encuentro. Al final prefiero pensar en que haya sido algo anecdótico, que a alguien le tenía que pasar y me ha tocado la china.

Este asunto, junto a otros acontecimientos que últimamente suceden en Guadalupe, un pueblo pequeño de menos de 2.500 habitantes, me hacen preocuparme como ciudadano. Farolas y mobiliario urbano destrozados, peleas con navajas, pintadas, coches rayados... Me temo que con este tipo de acciones flaco favor se le hace a la vida de pueblo, a esa creencia general que existe de que en los pueblos se está más tranquilo y que, como todos nos conocemos, nos comportamos de otro modo.

Me preocupan estos actos y los condeno rotundamente, a la vez que hago un llamamiento para que quienes los cometan sean tratados con el peso de la ley, porque siempre hay ojos que lo ven todo, y más en algunas zonas.


3 comentarios :

Hitos dijo...

En Alcántara ocurrió durante un tiempo. Aparecian coches rayados. Al principio no había conexión entre unos y otros y pensaron que eran cosas de chavales. Poco a poco (después de muchos coches rayados) se fue cerrando el cerco hasta que uno de los propietarios le pilló con las manos en la llave (que era con la que ejecutaba el crimen). Resultó ser una señora mayor (bstante mayor) que se entretenía así mientras hacía su pase diario.

Ver para creer.

Saludines desde Alcántara

Jesùs Vàzquez dijo...

Esto es una costumbre desde hace tiempo en Guadalupe,a mi me ocurriò el año pasado. Esperemos que tomen medidas las autoridades competentes.
Un saludo y paciencia

Ruralita dijo...

Gracias Jesús.

Espero que esto cambie y no le toque a ningún vecino más, ni a nadie que pase por nuestro pueblo.